lunes, 22 de diciembre de 2014

El Regalo Prometido




Qué hace que la palabra Regalo cambie  y mute para dejar de ser lo que significa en su origen:  un objeto con el que se demuestra a alguien el  aprecio y amor, que se elije porque representa algo respecto al sentimiento que tienes por  otra persona ... en que momento un hijo puede provocarte algo parecido a "Call of Duty" o alguno de esos juegos de Play sangrientos?

Recordé ésta película de Arnold Schwarzenegger típica de Navidad en la que el padre vive una odisea tras el regalo prometido a su pequeñin, imagino a muchas de nosotras disfrutando la película cuando éramos niñas... pero no nos veo ahora disfrutando al vernos convertidas en, no las musculosas, pero si las ajetreadas mamás que quieren dar en el gusto al deseo de sus peques.

Cuántas madres hemos dejado de disfrutar de manera simple y divertida sumidas en las presiones de lograr obtener una sonrisa y la aprobación de nuestros niños? al pensarlo de manera clara y sentada en mi oficina pienso que sería fantástico que los niños disfruten en familia, que hacerles un regalo no signifique para los padres ingresar a la vorágine de compras y futuras deudas para que el regalón/a del hogar no se sienta menos querido debido a que no llegaron con el regalo de moda, porque el amor está siempre en los grandes y pequeños detalles, se da y se hace sentir en la convivencia diaria, está cuando le preparas el desayuno y cuando les lees un cuento a la hora de dormir, cuando los retas porque pelean con sus hermanos, cuando les ayudas a hacer las tareas y también cuando (personalmente)  jugamos LitleBigPlanet todos juntos.


No estoy en contra de regalar tablets,  celulares y artículos tecnológicos, para nada, siento que actualmente y según nuestras posibilidades los niños deben ser educados en temas digitales porque es el mundo en el que se desenvolverán cuando sean mayores, pero también parte de ese mundo tiene que ver con el manejo de sus expectativas y con sus capacidades para socializar y establecer relaciones saludables; creo que una forma de ayudarles a desarrollar estas habilidades tiene que ver con establecer una relación clara, cercana y directa estableciendo y respetando tus límites, enseñándoles que si a ti no te hace sentido un regalo no lo compras, porque un regalo con amor no viene de tu billetera, sino de tu Corazón de Mamá.